A partir de la propuesta de Glenn Doman y del enfoque constructivista, facilitamos un aprendizaje natural y significativo, aprovechando la curiosidad innata del niño y su capacidad para construir conocimientos a través de la exploración. Inicialmente, al reconocer su nombre y el de sus compañeros, desarrolla seguridad y motivación para seguir descubriendo el lenguaje escrito.
Poco a poco, comienza a relacionar las letras familiares con elementos de su entorno y establece conexiones que favorecen la comprensión y el interés por la lectura. Así promovemos un aprendizaje activo, donde el niño no solo memoriza, sino que experimenta y comprende. Este enfoque permite que el niño desarrolle una base sólida para futuros aprendizajes y refuerce su autonomía en el proceso lector.












